martes, 31 de mayo de 2016

Celia cuenta: Manolito on the road

Buenas:
Hoy, mientras buscaba un libro en «mis organizados aposentos», me he encontrado así por casualidades de la vida con el libro «Mejor manolo» de Elvira Lindo. Para los que no lo sepáis, éste es el ultimo libro de la colección Manolito Gafotas: una de las mejores sagas infantiles-juveniles-adultos-cómica-dramática-madrileña de la literatura mundial (y no, no estoy exagerando).
Este descubrimiento repentino me ha llevado a acordarme de una cosa, y como estoy en época de exámenes y no me apetece estudiar... He dicho: voy a contarle a esta gente tan simpática mi anécdota de Manolito Gafotas.
Bueno, pues cuando yo era una niña de la infancia (como dice mi querido Manolito), sease 10 años, nos obligaban en el colegio a coger un libro de la biblioteca todas las semanas. Pero resulta que los libros interesantes (los de los mayores), no me dejaban cogerlos. Y como los libros para mi curso eran un rollo patatero, me pasaba las semanas cogiendo libros para niños pequeños. Y pues claro, yo vivía amargada porque no me gustaban los libros de Teo ni de Peppa Pig. Yo ya estaba a punto de  cometer una locura  cómo robar los libros de los mayores o algo así, cuando un día descubrí por arte infusa los libros de Manolito Gafotas.
Recuerdo que aquel día había cogido el libro por casualidad, y de camino a mi casa en coche empecé a leerlo. Claro cuando empecé a leer a mi querido Manolito yo,  pues digamos que...me empecé a partir de risa, cómo hace uno normalmente. Mi padre me pidió que empezará a leer en voz alta, y claro cuando empecé a leer se hizo la luz y tanto mi padre, como mi hermana, como yo empezamos a mondarnos de risa. Aquel día que empezó una bonita tradición familiar... Durante el resto del curso me dediqué a coger todas las semanas que nos tocaba con mi padre un libro de Manolito Gafotas, y los fines de semana cuando íbamos en coche hacia su casa, lo leía en voz alta (porque para los que no lo sepáis, y si no lo sabéis es que no habéis leído mi perfil, pedazo de vagos... Me encanta ir leyendo en el coche).
Y bueno así fue como yo crecí con Manolito gafotas , el imbécil, su abuelo Nicolás, su madre la de los coscorrones y su padre el camionero en Carabanchel Alto.
Vale sí, y algunos me diréis: bien Celia y después de esta bonita anécdota que hacemos con nuestra vida. Pero tranquilos que aún no he acabado... Unos años después, sease cuando tenía yo 12 o 13 , descubrí, bueno más bien descubrió mi padre, el libro «Mejor Manolo» que transcurría unos años después que los anteriores, en el que podíamos encontrar a un Manolito más «reflexivo» por decirlo de alguna manera. Aquel verano volvimos a retomar nuestra vieja costumbre de ir leyendo al Manolito en el coche mientras conducía mi padre.
Y sinceramente yo, cuando pienso en un viaje en el coche con mi padre y con mi hermana,  lo primero que viene a mi cabeza son los libros de Manolito Gafotas de Elvira lindo.
Y todo esto venía porque tengo que daros un consejo de la vida mundial, como dice mi querido Manolito: si queréis pasar una buena experiencia en familia cogeos un buen libro de Manolito Gafotas, un conductor que conduzca el coche, alguien que lea el libro (preferiblemente que no sé mareé, no queremos un desastre) e iros de viaje a disfrutar con Manolito Moreno Garcia.
Hasta la próxima,
Celia

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